| Nos referimos al resultado de conjugar la tecnología del vídeo y la tecnología informática. En definitiva, el producto interactivo secuencializa y selecciona los mensajes en función de las respuestas de quién lo utiliza. Es una herramienta poderosa para el aprendizaje, pero también tiene aplicaciones no didácticas tales como catálogos o muestras.
El producto interactivo ha de reunir por tanto unas especiales características en función del formato final al que se destina. Los dos formatos finales por excelencia son el DVD o el CD-ROM. Cualquiera que sea este formato, es obligatorio un análisis exhaustivo de la secuenciación de los contenidos para cumplir con la funcionalidad del proceso interactivo. En los últimos años se ha constituido, junto al video corporativo y el promocional, como una herramienta esencial para amortizar la asistencia de la empresa a todo tipo de ferias y congresos. |