| La función principal del mensaje publicitario es causar la empatía de la audiencia con el producto. Debe exponer los motivos para su compra, y expresarlos de una forma atractiva. Se ha de descubrir el mensaje más poderoso y transmitirlo de manera directa y, sobre todo, creativa.
Para ello, el medio audiovisual es imprescindible, ya que nos permite ofrecer un amplio campo de sensaciones mediante una gran diversidad de medios de difusión. Esto nos lleva al ineludible estudio del producto y su comprador potencial. Para que el vídeo publicitario se adapte en mayor medida a sus objetivos debe estar sustentado en un plan de medios concreto, basado sobre sólidos criterios de público objetivo y coste de impacto.
¿Quién es? ¿Cuáles son sus necesidades, sus gustos? ¿Dónde se encuentra? ¿Cuál es el mejor medio para acceder a él? ¿Cómo adaptamos el producto a sus necesidades? ¿Cómo lo presentamos de la forma más atractiva? La respuesta a éstas y otras preguntas nos lleva a reconocer fácilmente quiénes conforman nuestro principal mercado y facilitarnos la aproximación a ellos.
El audiovisual en esta fase empieza a tomar forma, conocemos el mensaje y sabemos cómo son nuestros clientes. Debemos seleccionar el medio de difusión que nos permita acceder al mayor número de clientes. A través de un canal de TV autonómico o nacional, el expositor de una feria, Internet o en la oficina de un cliente potencial. Analizar en profundidad nuestras necesidades, seleccionar los recursos dentro de los parámetros de la rentabilidad y el control eficiente de la producción, hacen del audiovisual publicitario un activo de elevado valor para la empresa.
El medio audiovisual nos permite acceder a multitud de emociones a través de sus propios recursos. Ya sea la sensación de tranquilidad y paz mediante la selección de la música o la creación de un paraíso virtual, el vértigo y el peligro mediante un movimiento de cámara o una explosión con efectos digitales, o la energía y la vitalidad mediante el ritmo del montaje o el movimiento de las rotulaciones.
Se destaca por su versatilidad, su fácil adaptación a los medios de difusión tecnológicamente más avanzados, el alto nivel de aceptación por parte del público y ofrece una fórmula para destacar del resto de los competidores.
El conocimiento del lenguaje audiovisual, sus técnicas y sus posibilidades estéticas, nos lleva a la selección de los recursos imprescindibles con los cuales conseguimos nuestros propósitos: ofrecer al cliente aquello que deseaba comprar.
Éste es el producto audiovisual utilizado por las empresas en mayor número de ocasiones. El vídeo publicitario utiliza cualquier herramienta para incentivar la compra, con el añadido de que los argumentos han de exponerse en un periodo de tiempo muy breve (entre 20 y 60 segundos generalmente). Es frecuente el uso de recursos creativos para representar la idea. La intención última siempre será la de incrementar la venta exaltando los deleites de su adquisición. |